In memoriam. Miriam Navarrete Ventura.
La Sociedad Chilena de Anatomía rinde homenaje a la memoria de quien en vida fuera una destacada académica y miembro activo de nuestra comunidad, la profesora Miriam Navarrete Ventura.
Nacida el 14 de julio de 1946 en la localidad de Pinto, Región de Ñuble, fue la segunda de cinco hermanos, hija de don Antonio Navarrete y doña Ester Ventura. Desde su infancia, marcada por vivencias entrañables en Chillán, mostró una energía inagotable, alegría y un carácter lleno de vitalidad que la acompañaron a lo largo de toda su vida.
A los 18 años, inició sus estudios de Tecnología Médica en la Universidad Austral de Chile (UACH), donde encontró su gran pasión: la anatomía humana. Allí también conoció a quien sería su compañero de vida, Manuel, con quien contrajo matrimonio en 1966. Juntos formaron una familia llena de amor y unión, siendo madre de cuatro hijos: Héctor, Jorge, Pamela y Sandra.
Su vocación docente se consolidó en la Universidad Austral de Chile, donde durante más de 20 años formó generaciones de médicos, enfermeros, tecnólogos médicos y kinesiólogos, destacando por su compromiso, rigor académico y cercanía con los estudiantes.
En 1993, acompañando nuevos proyectos familiares, se trasladó al sur de Chile, residiendo en distintas ciudades, pero sin abandonar nunca su pasión por la enseñanza. Continuó ejerciendo docencia en anatomía humana en la Universidad San Sebastián (Sede Patagonia) y en la Universidad de Los Lagos (Puerto Montt), entregando formación de excelencia hasta los 75 años de edad.
Fue una de las primeras integrantes de la Sociedad Chilena de Anatomía, participando activamente en sus inicios y contribuyendo al fortalecimiento de la disciplina en el país.
Miriam no solo fue académica, investigadora y formadora de profesionales, sino también una mujer de familia, profundamente ligada a sus hijos y nietos, y amante de la jardinería, la cocina y las manualidades. Supo sobreponerse a momentos difíciles, como la partida de su esposo a los 62 años, continuando con fortaleza su legado familiar y profesional.
Su recuerdo permanece vivo entre colegas, estudiantes y seres queridos, quienes la recuerdan por su alegría contagiosa, su energía inagotable y su profundo amor por la enseñanza.
La Sociedad Chilena de Anatomía honra su vida y legado, recordando con gratitud a quien fue maestra, guía y ejemplo para tantas generaciones de profesionales de la salud.
